lunes, 26 de septiembre de 2011

Misa Correntina

Esta es una obra muy sentida a los sentimientos Correntinos escrita por Edgar Romero Maciel en el año 1974, a continuación se transcribien algunas palabras publicadas en la portada del disco de vinilo grabado en el año 1976 por la señora Ramona Galarza.


No hay nada mejor que nuestra liturgia ejercida tenga respuesta a las inquietudes del hombre que busca a Dios no solo individualmente sino en la máxima expresión comunitaria que da el grito de alegría con su propia nota musical.
Más de un año se trabajó en la fundamentación de esta obra en base a las normas establecidas por el documento Conciliar de la Sagrada Constitución de Liturgia aprobada por S. S. el Papa Paulo VI. Decía: “La Iglesia aprueba y admite en el culto divino, todas las formas de arte auténtico que estén adornadas de las debidas cualidades y respondan a la idiosincrasia de los pueblos”.
La distinción sobresaliente de la Misa correntina es que es netamente popular; además de llevar el sello pastoral (documento de presentación del Obispo de la Diócesis de Goya – Corrientes, del 22 de noviembre de 1974) que le otorga su aprobación para que sea cantada en el ámbito diocesano.

Señor ten piedad: Estos profundo sentimientos del hombre que se siente pecador, están expresados vivamente a través de la melodía de un (Chamamé)
Gloria: También un (Chamamé) sirve de fondo a la letra de este himno litúrgico pero con una gran variedad y riqueza de matices de acuerdo al sentido del canto en sus distintos momentos.
Aleluya: Con el añadido de una breve introducción, la vibrante melodía de un (Chamamé) pone un armonioso grito de júbilo que precede a la lectura del Evangelio.
Credo: A través de la sencilla línea melódica de un (Valseado) se va desglosando el núcleo central de la Fe Cristiana.
Santo: (Rasguido doble) es el ritmo elegido por el autor para expresar a la vez sonoridad y los delicados matices de este rito.
Aclamación: Al expresar el celebrante que Cristo está presente en la Eucaristía, la Asamblea toda responde con esta expresión de Fe.
Padre Nuestro: Las múltiples peticiones de la oración dominical son enmarcadas en los acordes de un (Rasguido doble) en una rica gama de expresiones.
Cordero de Dios: El ritmo elegido esta vez es una (Canción Vals), de finas y delicadas armonías, expresión de profunda piedad, al invocar a aquel que murió por la Salvación de la humanidad.
Despedida: “Te damos gracias Señor”: La aclamación de despedida retoma en tema el (Chamamé) con que se canta el Aleluya, brindando así una feliz culminación triunfal alegría, anticipo del eterno Aleluya.

1 comentario:

  1. que pena que no se diga tambien que en esta obra tuvo mucho que ver el presbitero manuel ratti,con quieb don edgar romero maciel hizo esta obra. espero lo mencionen ya que tambien vi en otros espacios que se le atribuye a otro sacerdote. gracias. bendiciones

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